El Pórtico de la Creación

✧ 117 figuras, una estructura del mundo ✧

En la fachada occidental de la Catedral de Santiago de Compostela se encuentra el conocido Pórtico de la Gloria, una obra maestra del arte románico realizada por el Maestro Mateo en el siglo XII.

Menos conocido es otro de sus nombres: el Pórtico de la Creación porque narra la historia de la creación del mundo.
Y aún menos conocida, una correspondencia numérica que invita a una reflexión más amplia.

Al analizar su estructura, observamos que el conjunto escultórico contiene:
117 figuras secundarias + 1 figura central: el Creador (0).

Este número no es menor.
117 es también el número de elementos químicos + el Hidrógeno, creador de todos, al que la ciencia moderna llegó tras siglos de descubrimiento, ordenados en la Tabla Periódica de la materia.

Lo que llama la atención no es solo la coincidencia numérica, sino la disposición estructurada de estas figuras en arcos, columnas y niveles. Un orden visual que recuerda la forma en que la ciencia organiza los elementos: por familias, propiedades y capas.

Aunque no hay evidencia de que los constructores medievales conocieran los elementos químicos tal como hoy los entendemos, la comparación abre una posibilidad fascinante:
que estructuras antiguas —religiosas, arquitectónicas o simbólicas— hayan anticipado de forma intuitiva ciertos patrones universales de organización.

El Pórtico de la Creación puede entenderse entonces como una síntesis visual del mundo, donde desde un punto de origen central (0), se despliegan múltiples formas: ordenadas, diferenciadas, complementarias.


¿Puede el arte anticipar estructuras del pensamiento científico?
¿Hay un orden universal que atraviesa la piedra, el símbolo y la materia?

La arquitectura, como la tabla periódica, no solo representa: organiza.
Y en ambos casos, lo que se organiza es el universo conocido.

El conocimiento no siempre avanza en línea recta.
A veces, ya estaba inscrito en la piedra.


Esta imagen no prueba una intención científica, pero sí revela un patrón estructural que merece atención:
la idea de que el universo está compuesto por unidades fundamentales organizadas, y que esa organización puede representarse en piedra, en papel, en arte o en ciencia.

Hoy sabemos que los elementos químicos, los bloques constructivos de la materia, están ordenados según principios como el número atómico, las capas electrónicas o las propiedades periódicas.

La imagen del Pórtico, sin decirlo explícitamente, presenta también una jerarquía, un centro y un despliegue formal que sugiere orden y sistema.

Esto no convierte al Pórtico en una tabla periódica medieval.
Pero sí nos invita a observar cómo diferentes culturas y épocas han buscado mapear el mundo, ya sea desde el arte, la fe, la ciencia o el símbolo.


Nota: La Tabla Periódica consta de 117 elementos + el Hidrógeno, creador de todos = 118
El Pórtico de la Creación consta de 117 elementos + la imagen del Creador = 118


«Una puerta puede ser más que una entrada.
Puede ser un modelo del universo
«.

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